martes, 31 de mayo de 2016

VIAJE A SEVILLA

    Hoy os voy a contar como de una amistad de un chat se puede  hacer  amigos. Entrábamos en el chat del programa la Ventana de la Comunidad de la Cadenaser, hoy desaparecida. Allí tuve mi primer contacto con internet y hice mi primer blog durante ocho años y entre  el blog y el chat  hice amistades con gente de muchas provincias gallegas, asturianas, andaluzas,Madrid,etc. No nos conocíamos lo suficiente como para poder emprender una amistad duradera. Pero en el chat nos conocíamos con el avatar, pero  las bromas y risas cuando entrábamos era para pasar un rato agradable. Mi avatar era Pintora y  el de mi marido Desnudo. 

  Pues estando de vacaciones en primavera en Extremadura decidimos bajar a visitar Sevilla  cuatro días (Sevilla la visitamos por primera  vez en verano del 90 antes de la Expo, estaba todo en obras, nada tiene que ver el verano con la primavera, hacía un calor de 50º después de salir de comer. Solo se podía pasear de muy  temprano o de noche y con niños pequeños fue un cáos). Lo comunicamos a los amigos del chat que si había algún sevillano y nos quería conocer íbamos a ir entre el 4 al 8 de Mayo del 2009, dijimos en que hotel pernotaríamos. No les faltó tiempo a algunos amigos de Sevilla para en privado pedirnos el teléfono móvil para comunicarnos cuando estuviéramos en Sevilla, entre ellos un matrimonio de Jaén.  

      Recuerdo que fue la semana después de  la feria de abril por lo que no la vimos por que no había reservas de hoteles. Sevilla estaba esplendorosa y bonita en primavera. Para cuando llegamos al hotel ellos estaban en la puerta esperándonos. Fuimos a comer juntos.


Bess, Lolito, de Jaen , Laly,  Norton, Pintora, RC , Desnudo y  el marido de RC. de Sevilla

  Comimos en un restaurante que ellos ya conocían y habían hecho una reserva. Y después de comer, fuimos a visitar los lugares más emblemáticos de Sevilla como el Barrio de Santa Cruz, La Plaza de España, La catedral, la Giralda, La torre de Oro, y el Parque de Mª  Luisa. 


 Comimos  cerca del Barrio de Santa  Cruz y comenzamos allí nuestra   visita. 
                                        
   El barrio de Santa Cruz es uno de los más visitados de Sevilla, puede que el más hermoso pero también uno de los que tiene una historia más desconocida. Donde nuestra amiga RC que había nacido allí nos contó y nos enseñó las callejuelas y rincones mas desconocidos y parte de sus  anécdotas, las historias, las curiosidades, el arte, los misterios y las leyendas de Sevilla. 

                                          
                                                          Plaza de Santa Cruz de Sevilla. Detalle de la Cruz de la Cerrajería.




     
    Judería de Sevilla, me quedé  enamorada de sus calles  estrechas y sus  rincones 

                                                            Los patios lucían esplendorosos llenos de macetas y flores
                                                                         Lo mismo  de bonitos estaban sus  balcones y terrazas con las  flores

                                                               Edificio en la  calle del Agua en el barrio de Santa Cruz


  Me gustaron mucho la arquitectura de algunas casas los rincones, las  plazas, las calles, sus  gentes.



  Las  tiendas de cerámicas preciosas, compré un reloj  para  mi amiga  que al volver  celebraríamos su cumpleaños y algunos platos para mi y recuerdos para mis hijos.
Patio de Banderas en el Barrio de Santa Cruz de Sevilla  se ve la  Giralda

Aquí  sentados ante la fuente y la  Giralda donde nos refrescamos un rato


    Visitamos la Plaza de España. En otras ocasiones que fui a Sevilla  pernotaba en una casa de mi amiga cerca de esta plaza y tenía  acceso cercano a todo el centro de la ciudad. En otra  visita os contaré más sobre esta plaza.


                                                                                    La  Torre del  Oro desde el Barrio de  Triana

                                     
                                    Desde el puente el Barrio de Triana

     Visitamos y comimos en el Barrio de Triana  al otro lado del río Guadalquivir donde cada lugar necesita un post con fotos para  explicar la cuidad de Sevilla. Para Conocer  bien la ciuda  hay que visitarla mas veces cosa que yo he hecho durante varios años seguidos y en primavera que es para mi la  estación ideal para  visitar Sevilla.


Estanque de Mercurio de los Reales Alcázares    
  
      El resto de los días mis amigos cuando podía nos acompañaban y lo demás hicimos turismo viendo los interiores del Real Alcázar, también conocido como Reales Alcázares. Me voy a centrar en esta visita para mostraros fotos y estancias.

    Este conjunto de palacios fue declarado Patrimonio de la Humanidad junto a la Catedral y el Archivo de Indias en 1987. Situado en los márgenes del Casco Antiguo, junto a la antigua judería (Barrio de Santa Cruz), recibe más de 1 millón de visitas al año. En nuestra opinión, ningún viajero que se precie debe perderse la visita al Real Alcázar de Sevilla, testigo de la historia de la ciudad desde hace más de mil años. No se trata sólo de un lugar de gran relevancia histórica, sino que además constituye uno de los más bellos y curiosos conjuntos arquitectónicos del país, mezclando estilos que van el mudéjar al renacentista.

Breve historia del Real Alcázar de Sevilla recogida de internet.

   En el año 913 el califa omeya Abderramán III mandó construir un nuevo centro de gobierno en Sevilla sobre el lugar de un antiguo asentamiento visigodo que antes había sido romano. Esta curiosidad “multi-cultural” sobre su fundación parece un anticipo de los muchos vaivenes históricos que irían dando forma a su apariencia actual. Tras la desintegración del Califato de Córdoba, el Real Alcázar pasaría a manos de los abadíes (Taifa de Sevilla), los emires almorávides y, en la última etapa islámica, los almohades. Las sucesivas reformas de aquella época ya habían convertido los Reales Alcázares en un gran complejo palaciego rodeado pormurallas a mitad del s.XIII.  

         
                                                              Parte de las murallas  en el interior desde los jardines
                   
                                                      Patio de la Montería 
   En el Patio de la Montería ubicado frente a la entrada tras superar los arcos almohades, destacan la fachada del palacio mudéjar de Pedro I y la galería lateral. También cerca de la entrada, a mano izquierda, se encuentran la Sala de la Justicia (o de los Consejos), con techo mudéjar de madera y, acto seguido, el Patio del Yeso, superviviente de la época almohade, donde sobresale un lateral porticado con bella decoración. En el Cuarto del Almirante, a la derecha del Patio de la Montería, se ubicó la famosa Casa de Contratación de Indias. Hoy sólo se conservan un par de salas en las que podemos contemplar diversos cuadros, con mención especial para el retablo de la Virgen de los Navegantes (Alejo Fernández, entre 1531 y 1536), primera pintura sobre la temática de las Américas.


             
                                                           En una de las salas en la puerta acceso al jardín 

    Tras la conquista de Sevilla en 1248 por parte de Fernando III, el Real Alcázar se convertiría en Palacio Real (estatus que mantiene en nuestros días) y viviría una nueva etapa de ampliaciones iniciada por su hijo Alfonso X, quien respetó las estructuras existentes y mandó construir el Palacio Gótico. En 1364, Pedro I sería el precursor del Palacio Mudéjar, una de las zonas más espectaculares del conjunto. Los numerosos toques renacentistas del Real Alcázar provienen en su mayoría de reformas realizadas durante el s.XVI bajo los reinados de los Reyes Católicos primero y de Carlos V y Felipe II más tarde. Y aún continuarían las ampliaciones y cambios durante los siglos siguientes, siendo algunos de ellos fatídicos a nivel artístico. En 1931, en el contexto de la II República Española, el Real Alcázar fue entregado al Ayuntamiento de Sevilla, quien desde entonces ha garantizado que una parte del recinto siga siendo de uso exclusivo para la Familia Real.

                      
                                                                                  Palacio Gótico

En la zona del Palacio Gótico las dos estancias principales son la Sala de las Bóvedas, con toques renacentistas y manieristas en su decoración, y el Salón de Tapices, que alberga enormes tapices flamencos representando la conquista de Túnez en 1535.


                                                                                    Detalle del Palacio Gótico



Bóvedas 

Bóvedas 

Patio de las Doncellas

   Precioso Patio de las Doncellas rodeado por dos niveles de arcos lobulados sobre columnas de mármol y cruzado por una coqueta alberca. Una de las principales salas que lo rodean es la Alcoba Real, donde podemos admirar tres arcos de herradura con una increíble decoración mudéjar. Por una de las esquinas del patio central podemos acceder al pequeño Patio de las Muñecas, con bonitas columnas y capiteles de Medina Azahara y cubierta de cristal. Pero quizá la sala más conocida es el Salón de Embajadores,donde quedaremos boquiabiertos a cada paso. En especial, no debemos perdernos la impresionante bóveda de 1427.


                                                                                    El Patio de las  Doncellas 

   A estas alturas de la visita ya estaréis notablemente cansados, así que os alegrará encontrar a continuación los famosos Jardines de los Reales Alcázares, por donde podréis pasear tranquilamente. Los jardines, eso sí, podrían dar para otra jornada de visita. Las zonas más destacadas son el Estanque de Mercurio, con la Galería del Grutesco, el Jardín de la Danza (o de las Damas) y el pequeño Pabellón de Carlos V. Con esto (ahí es nada) habríais cumplido con el recorrido básico, pero hay salas que no he nombrado y la visita, de hecho, puede ampliarse con un ticket extra que incluye visita guiada a la zona llamada Real Cuarto Alto, donde se visitan algunas dependencias usadas hoy en día para actos oficiales.

                                           Parte de los Jardines 
  Los Jardines del Real Alcázar configuran un auténtico compendio de la historia de la jardinería, en una ciudad como Sevilla cuyo clima favorece la fertilidad de las plantas y las flores, haciendo brotar un mundo de luz, sentimientos y aromas variados.

             
         Los  Jardines  y exteriores  una maravilla para un buen descanso a la sombra de árboles milenarios
                           
Íntimos y silenciosos patios de delicada vegetación conforman los núcleos palaciegos. Las antiguas huertas, con el transcurrir del tiempo, se transformaron en exquisitos jardines gratificantes a los sentidos: flores para la vista y el olfato, fuentes y pájaros para el oído… siempre acompañados por el agua con su susurro, frescor, reflejos y movimiento. Esta naturaleza de incontables colores es un grandioso espectáculo, donde cabe lo infinitamente pequeño y lo infinitamente grande, la emoción.


                             
                                                        Una bonita  foto de estos patos en el estanque que capté en ese momento


   Los postulados seguidos en la restauración y conservación de los jardines son la fidelidad al origen, el respeto del tiempo, la valoración de los aportes, la anulación de las disonancias y la aportación coherente de nuestra época.



                       Visitamos los  Aljibes  de  los Reales  Alcázares
        Bajo el Alcázar de Sevilla, originalmente un fuerte musulmán, se encuentra una singular cisterna. Conocida como los baños de María de Padilla (mujer de Pedro el Cruel), este espacio diseñado para acumular agua se encuentra bajo el patio del Crucero. Esta construcción se fecha en la época de Alfonso X quien construyó un palacio gótico al que se conocía como Cuarto del Caracol. Dicho palacio quedó sepultado por la construcción del nuevo palacio, de forma que quedó convertido en sótano a partir de 1755 cuando un terremoto dañó definitivamente la estructura previa.

    Para  finalizar esta  visita os pongo horarios y precios orientativos: 

  • Horarios:
    • Abierto de lunes a domingo.
    • De octubre a marzo: de 09.30 a 17.00 h
    • De abril a septiembre: de 09.30 a 19.00 h
    • Cerrado: 1 y 6 de enero, Viernes Santo y 25 de diciembre.
  • Precios:
    • Entrada general: 9,50€
    • Entrada Cuarto Alto: 4,50 €
    • Jubilados y estudiantes de 17 a 25 años: 2 € (acreditándolo en taquilla).
    • Gratis: minusválidos, menores de 16, nacidos o residentes en Sevilla capital y los lunes de 18.00 a 19.00 h (de abril a septiembre) y de 16.00 a 17.00 h. (de octubre a marzo).
    • Audioguía: 5€ / Guía oficial para grupos: 5€ (dato de 2012)
    • Comprar entradas online en la web oficial (1€ de recargo)


 Espero que os haya  gustado esta visita











lunes, 30 de mayo de 2016

DIBUJOS HECHOS CUANDO ERA UNA NIÑA DE 10 AÑOS

    Hoy os voy a enseñaros unos dibujos que me encontré cuando estuve arreglando la habitación que tenia como trastero en mi casa. Como yo guardo casi todas mis cosas antiguas, no me acordaba que tenía guardada en una caja, algunos de mis dibujos que hice cuando era muy niña. El año que marca en el álbum  es de  1966, pues tenía de diez a once años cuando hice estos dibujos en la escuela. La mayoría están pintados con lápiz y pinturas de colores. La humedad y el tiempo han hecho mella en ellos. Pero me puse manos a la obra y les saqué fotos. No son muy buenos  pero así os los muestro.


                                                                                             Esta es la portada del álbum

      
       Es un indio, esta  dibujado a lápiz

                                                                                          Una japonesa.pintada a lápiz
                                                                                                            
                                                 Un chino, pintado a lápiz

                                                                               Un caballo , pintado a lápiz
                                                       
                                                                                       Un vaquero y su caballo , pintado a lápiz

                                                                                        Un loro o cotorra, pintado a lápiz
                                                                                              Un castillo , pintado a lápiz

                                                                                           Unas orquídeas pintada a lápiz                        
                                                                                               Flores pintadas a lápiz
                                                                                 Un árabe  con camello, pintada al lápiz
             Una  chica  mirando un pajarito pintada a lápices de colores
    
      Un paisaje pintado a lápices de colores

                                                                              Una  rosa , pintada  a lápices de colores
                                                                                                              
                                Una  hawaiana   pintado a lápices de colores

                                                                    Una postal de navidad pintada a lápices de colores
   
      La ilusión que me ha  hecho  encontrar estos dibujos, me ha  hecho  mostrarlos  a  vosotros espero que os gusten. 


sábado, 28 de mayo de 2016

MICRORRELATO " A la mujer que yo ame "

                         Para el concurso de Microlove III del circulo de escritores

                    
         
   A la mujer que yo ame, le sabré descorrer las cortinas de su piel. Sabré conocer el camino de su corazón, anidar en él y confundirme en el caudaloso río de sus arterias. No la necesitaré poseer, ni mostrarla como un trofeo. Me perderé en la espesura de su pensamiento y juntos, pensaremos grandes y dulces poemas de amor. Sabré hacer resonar su instrumento para recoger toda la armonía que resuena en sí y que despertará para mí. La mujer que yo ame será para siempre refugio de mis tribulaciones, y yo para ella habitación de suaves armonías donde calmar su sed. Sabré encontrar la profundidad de sus ojos; y conoceré como es la golondrina transparente de la ternura que anida en mí. No la poseería como una mercancía, ni la exhibiría como un trofeo de caza. Sabré estar a su lado con el mismo amor con que ella estaría en el mio. No dudaría de su sonrisa ni crearía escenas de continuos celos. Respetaría la tristeza, el silencio; y con caricias haría que brotase la música y alegrías desde el fondo de su cuerpo. 


ARRUGAS EN LA SABANA " Se van de vacaciones " del 13º cap.

Se van de  vacaciones



El teléfono sonó en casa de Carmina:
 —¡Sí! dígame- al otro lado del aparato una voz desconocida para Carmina.

   —¿Eres Carmina?

   —Sí ¿Quién eres?

  —Soy la señora de Rabie, te llamo para darte las gracias por el retrato. Lo recibí como regalo, como me dijiste, está muy  logrado, se parece mucho, me ha encantado, lo hemos colocado en un lugar preferente de la casa. Yo también le regalé a mi esposo un viaje y salimos mañana mismo.

  —¡Me alegro! Que tengáis un buen viaje.

  —Bueno, Carmina ya te contaré como nos va.

  —Carmina se quedó extrañada de que Salvador no le dijera nada. Quizá necesite este viaje para poder reflexionar y tener los sentimientos claros, quizás esta separación nos sirva para poder acostumbrarnos a distanciarnos más.

                                           El avión elevando el vuelo


El estrépito de los motores se transformó en un estruendo atronador en el instante en el que el avión emprendió el despegue. En unos pocos segundos la niebla invadió el campo de visión de las ventanillas. El silencio acompañado solamente por el monocorde zumbido de los motores de la aeronave contrastaba con el bullicio de voces y prisas que precedían unos momentos antes en el aeropuerto.


 Salvador y Charo ojeaban unos periódicos cuando una sonriente azafata les preguntó si todo marchaba bien a lo que asintieron agradecidos. Al cabo de un rato el periodista cerró el diario, reposó la nuca en el asiento y cerro los ojos. Su cerebro se pobló de imágenes desasosegante.

   Había emprendido un viaje de vacaciones a canarias en pleno mes de noviembre con su esposa con la que desde hace años no sólo no mantenía relaciones intimas sino que, con frecuencia recibía de ésta reproches por sus escasas muestras de cariño hacia ella y, a decir verdad le extrañaba que no adoptara posturas más contundentes ante su desidia. Quizás esa mujer fuera capaz de todo con tal de impedir una ruptura entre ambos. El periodista reconoció con amargura que no la odiaba, ni mucho menos, pero tampoco la deseaba razón por la que su vida de pareja transcurría lánguida, insípida sin ese condimento esencial de la vida compartida.
  
                              
                                                 Desde el  avión  una de las  islas

Mira el cielo está despejado y se ve el mar -le  anunció Charo.

Salvador contempló unos instantes el inmenso mar, miró a su mujer y en un tono de voz que pretende transmitir dulzura, le respondió:

Es impresionante ¿no te parece?

 El avión había aterrizado momentos antes y ahora se deslizaba perezosamente hacia la pista que le había asignado la torre de control. El cielo azul, limpio, radiante, obsequió a los pasajeros, que descendían lentamente del avión, con una agradable temperatura. Los viajeros se distribuyeron en diferentes coches y furgonetas con los emblemas de las compañías correspondientes para emprender la marcha hacia sus respectivos hoteles.

El viaje hasta la zona demandada Playa del Inglés resultó largo y monótono a través de la autovía atestada de vehículos que impedían una circulación fluida. Después de un vuelo de casi tres horas hasta las salas lo que apetece a todo viajero es dejar el equipaje en el hotel, tomar un aperitivo y relajarse en la playa. Salvador y Charo no constituían una excepción.

    Colocaron las escasas prendas que habían sacado de las maletas en unas perchas de plástico coloreadas y cerraron el armario. La habitación de paredes azuladas disponía de las comodidades y el utillaje propio de un hotel costero de tres estrellas. Salvador suspiró aliviado cuando observó que carecía de cama matrimonial y su lugar lo ocupaban dos lechos separados.  Consideró que esa ligera distancia entre las camas supondría una alianza más que evitara cualquier inicio de juego erótico por parte de ella.


                                                Habitación del hotel

   Se vistieron los bañadores y bajaron al bar del mismo hotel. A pesar que el reloj marcaba las primeras horas de la tarde sustituyeron el almuerzo, por sendos emparedados de jamón y queso, acompañados por dos copas de vino de crianza.

   La playa de arena fina, blanquísima, cuya orilla recibía la espuma de un mar embravecido, se hallaba a escasos metros del hotel desde cuya habitación salvador y Charo disponían de su privilegiado panorama.

   Ocuparon dos tumbonas entre gentes que cubrían sus cuerpos masculinos con diminutos slip de baño o tangas cuyos minúsculos triángulos atestiguaban la impecable depilación púbica de sus usuarias. 

  Mientras los rayos del sol acariciaban sus pieles, el periodista hizo que su imaginación volara hacía Carmina ¿Dónde estará ahora mismo? ¿En qué estará ocupada? La quería a su lado. La hubiera besado allí mismo. Le hubiera acariciado el canalillo de sus senos, mostrando sus senos desnudos. Qué bonito habría de ser pasear con ella, cenar en un lugar íntimo, bañarse juntos y cuando llegara la noche sentir la humedad de su rosa en los dedos o en los labios.

   De pronto, fue consciente de que su pene se rebelaba, formando un significativo y delator premonitorio en el bañador. Se giró rápidamente dándole la espalda a Charo a fin de que ésta no descubriera la inoportunidad de la supuesta impotencia.

   —¿Qué te pasa? – se extrañó su mujer-

   —No, nada. He notado un calambre en la espalda y prefiero cambiar de postura -fingió Salvador.

   El bronco rumor de las olas contrastaba con la suave mecedura de las ramas de las palmeras cuya hilera adornaba la entrada a la playa.


                                                                              Playa del  Ingles , Gran Canaria

     Después de pasar la tarde en la playa regresaron al hotel, se informaron de las distintas actividades que realizan en el mismo, subieron a la habitación, tomaron una ducha y se vistieron para ir a cenar. Un largo paseo les llevó hasta el puerto. Cenaron al aire libre en la terraza de un restaurante bajo un toldo azul. La cena se componía de pescados y productos típicos de la zona. Soplaba una suave brisa que les invitaba a regresar dando un paseo y contemplar el crepúsculo y los barcos que estaban anclados en el puerto. Se sentían cansados del paseo y del viaje. Volvieron al hotel.

Subieron a la habitación. Charo ya cansada, se metió en la cama. Salvador se quedó sentado en la terraza fumando un cigarrillo, cuando entró en la habitación su mujer dormía plácidamente con profunda y monótona respiración. Salvador se desnudó y se metió en la cama de al lado. Miró el rostro de su mujer y advirtió las grandes diferencias que existían entre Carmina y Charo, Aquellas eran más profundas, más interesantes y atractivas. El rostro de su mujer, en el que antes no le costaba ningún esfuerzo imaginar, fue paulatinamente perdiendo todo su interés, hasta volverse completamente inexpresivo para él. El atractivo que hasta entonces tuvieran momentos de emoción, de amor y de ternura, se iban reduciendo ante sus ojos, desaparecían ante la imaginación de Salvador y ceder el puesto al rostro de Carmina.

Y aquella noche en la cama con el corazón invadido por los deseos, mecido por su ardiente fantasía vivía el emocionante recuerdo. Reconstituía en su memoria hasta los más pequeños detalles; se recreaba en el primer beso dado a Carmina. Veía cada uno de sus gestos, oía todas las palabras susurradas por sus extenuados labios. Se tocaba su boca buscando en los finos labios el sabor de aquel beso que le producía la sensación de que su boca hubiese tocado una flor aterciopelada o la perfumada carne viva de sus labios.

Su fina boca sensual le producía en el momento que la veía unas ganas de darle un beso prohibitivo, sintieron de la misma forma sus labios rozándole los suyos. Y cerró los ojos e intentó imaginarse lo que podría hacer allí con Carmina si estuviera a su lado se acercaría a su dulce cuerpo sintiendo el calor y el olor que desprendería. Con cierto cansancio dichoso, pues su imaginación acababa de hacerle recorrer caminos infinitos. 

No logró conciliar el sueño durante toda la noche hasta la madrugada. A media mañana le sacó de su ensueño el sonido de un saxofón que sonaba bajo la ventana del hotel. Sonaba tan suavemente aquel instrumento, que se mezclaban la melodía entonada. Con el baile de los besos sensuales que le sabían a fresa y que recibía de Carmina en su sueño. Volvió a cerrar los ojos y bajo sus párpados el rostro de Carmina se le apareció envuelto en una luz milagrosa, clara en el momento que abandona su boca reclinando ligeramente la cabeza. Y en sus brazos sentía el ligero peso de sus senos cuando la apretaba suavemente contra su cuerpo.

Estos recuerdos le estremecieron, y al despertarse, sintió como todo se había evaporado de su alma.




 continuará..........

Entrega anterior



derechos registrados

Mª  Carmen Píriz García - registro: 0910304797905