miércoles, 31 de agosto de 2016

PASEO POR LA ORILLA DEL MAR




   Hoy me apetece mostraros un lugar donde solemos ir a pasear mucho a la orilla del mar. Está entre Getaria y Zarautz. Es un paseo sobre un voladizo sobre la orilla del mar. Si hace buen tiempo es muy agradable pasear por allí. En este caso hizo un día que era más para pasear que para tumbarse a tomar el sol. Sales de casa te pones calzado cómodo y a caminar.

                                            
                                             Cartel de la carretera donde se termina o empieza el límite del pueblo


   Dejamos el coche aparcado en alguna calle o en el aparcamiento al lado de puerto y pasamos alrededor del puerto y la playa o subimos por la calle central y salimos al Monumento Juan Sebastián Elcano.


Sentada  en el puerto de Getaria

  En este caso callejeamos durante un par de minutos por Getaria y salimos donde está el de Monumento a Juan Sebastián Elcano subimos desde el puerto y por la calle central. Una vez al pie del monumento, una buena opción es visitarlo, ya que es gratuito, y un perfecto mirador.

Monumento Juan Sebastián Elcano
  En este punto emblemático de Guetaria no ponemos en marcha, la ruta no tiene pérdida, pero siempre es interesante saber la distancia que se recorre, son unos 4 kms. entre los dos pueblos. 

Voladizo donde va el paseo
   El paseo en sí se construyó paralela a la carretera N-634 que recorre todo el litoral guipuzcoano, de hecho está construido como un saliente o voladizo de la misma. No es un paseo muy ancho porque el entorno no lo permite, pero suficiente como para que ande bastante gente en un sentido y en el otro, principalmente caminando o corriendo, aunque también se suele ver alguna bicicleta, cuyo uso, si no me equivoco, teóricamente no está permitido.

 En el alto se aprecia la playa de  Malkorbe de  Getaria
    Hacemos una parada para contemplar la playa, el mar, esta playa al estar resguardado por el puerto no tiene oleaje y es un buen lugar para el baño de los niños. Getaria tiene un maravilloso paisaje. 

Puerto de Getaria, la playa  y el ratón
   Al salir de Getaria, cuando llevamos recorridos algo menos de 10 minutos llegamos a las últimas casas de la villa, donde nos quedamos embelesados viéndolas, no solo por su belleza, sino por su ubicación, ¡no nos importaría tener una de estas!
                                                 
Casas ubicadas al otro lado de la carretera en un lugar envidiable para las vistas

Casas de la villa




 Gaviotas  en las rocas y dia  de sol
   El paseo no es excesivamente ancho, pero caben dos personas al mismo tiempo, se encuentra bien acondicionado, ya que a lo largo de este hay varias fuentes, e incluso baños, cuando alcanzamos la mitad del recorrido, llegamos a un mirador, elevado un par de metros por encima del paseo.

Este día el cielo  tenía este  aspecto 
     A pesar de estar nublado, el día es bastante bueno, la temperatura es agradable, y eso hace que a pesar de ser tarde, nos encontramos bastante gente caminando, corriendo e incluso en bicicleta.
                   
Olas rompiendo en las  rocas
  Cuando hay temporal el espetaculo está asegurado, hay que tener precaución de calcular cuando estalla la ola para pasar y no mojarte.

El mar con la marea alta y muy bravo el agua llega hasta el paseo

                 
Yo en el mirador, foto de otro paseo 
                                       
  Aprovechando que hay tres bancos en el mirador, hacemos una parada técnica, descansamos en uno de ellos, mientras disfrutamos de las vistas, que hay desde este mirador y desde el cual,  podemos ver la población de Getaría, situada junto al Monte San Antón, que era una isla, y se unió mediante un istmo artificial, dándole la forma de ratón, por lo que este monte es conocido también como "el ratón de Getaria".

En esta foto está la marea  baja y se aprecia el ratón de Getaria desde el mirador
Comienzo de   Zarautz

  El paseo no es excesivamente ancho, pero caben dos personas al mismo tiempo, se encuentra bien acondicionado, ya que a lo largo de este hay varias fuentes, e incluso baños, cuando alcanzamos la mitad del recorrido, llegamos a un mirador, elevado un par de metros por encima del paseo.
                                               Túnel donde  se divisa ya Zarautz

  Pasamos este túnel de roca donde se divide la carretera nacional la otra parte queda el lado del mar, una vez pasado este lugar nos encontramos con el pueblo de Zarautz.

Puerto con marea  baja y se ve  el arenal
   Tras dejar atrás la curva y el mirador, llegamos a la altura de un pequeño puerto, donde los pescadores, dejan sus txalupas. Cuando la marea está baja está quedan embarrancadas en la arena, y cuando la marea está alta, los jóvenes lo utilizan como piscina.


Puerto con marea media  subiendo los jóvenes se bañan y se tiran del  trampolín o palo
  Aunque solo llevamos recorridos poco más tres kms.  aprovechamos en este punto para descansar y disfrutar de las vistas con el azul de mar que inundando el horizonte, y el arenal de la playa de Zarautz, que cuenta con ser la más grande del País Vasco, y una de las más extensas del Cantábrico.


                                  

Palacio de Narros, declarado Monumento Histórico Artístico, este palacio fue construido en 1536 como residencia de verano, para las personas importantes de la época como la reina Isabel II.


   Bajamos un corto tramo de escaleras, y enlazamos con el paseo que va hacia el Malecón y que en sus primeros metros transita junto al arenal de la playa de Zarautz, donde un grupo de niños buscan cangrejos entre las rocas y la rasa mareal.

   La rasa mareal, cuando está la marea  baja  se ven todas las rocas                      



Mi marido junto una  escultura, un día os mostraré las que hay a lo largo del Malecón en Zarautz

                                         
  Nos detenemos unos instantes para verlo la playa, después continuamos por el paseo marítimo. Nos sentamos a tomar en café en una cafetería del malecón y llegamos hasta el Restaurante de Karlos Arguiñano, donde finalizamos la ruta. 

Tomando café  en el paseo de la playa 

  Alguna vez hemos comido en Arguiñano, pero me gusta más comer en el restaurante de la cuñada "KirKilla" es más pequeño y ponen muy bien. Está en la calle Santa Marina

Restaurante  Arguiñano 
  Aquí el arenal se ensancha y es donde se concentran los surfista. En los días de playa, es habitual ver sus característicos toldos abiertos, pero hoy no es día, y se encuentran plegados, en la playa apenas hay cuatro bañistas y la mayoría de los que están se encuentran practicando surf.  
           



En unos de estos chiringuitos, hacen sombra y son miradores, casi al final del paseo, nos detenemos para contemplar el paisaje y la playa.
Final del Malecón  a la  Altura de  campo de golf 
                                   
   Hacemos un alto en el camino y volvemos  sin pasar por una heladería y comprar un helado emprendemos el camino de vuelta otros 4 kms. o más  hasta llegar a donde tenemos aparcado el coche en Getaria. Al final de la caminata nos haremos más de  10 Kms.

Playa de  Gastetape en Getaria  en esta si hay olas y es de piedras
Casi finalizando el paseo, nos quedan dos opciones, bajar hacia el puerto y subir al Monte San Antón, donde tenemos unas fantásticas vistas de toda la costa, y en especial de Getaría, o continuar unos metros hasta el, que es la opción que nosotros escogemos, para ir a coger el coche.


Volviendo de la caminata en un dia  con buen tiempo 
   Volvemos a casa con una agradable sonrisa de haber cumplido nuestro objetivo del paseo. Espero que os haya gustado este lugar.                    










































  

martes, 30 de agosto de 2016

POESÍA " SI PIENSO "

   Alguien me preguntó una vez si los poetas y artistas somos pensadores, y nos inspiramos en cualquier lugar o cosa  para escribir o pintar y de ese pensamiento me salió esto: 



Flor pensamiento pintado al óleo (40 x 40 cms.)
                         
Si pienso en el mar, lo pinto, he pintado mucho mares.
Si pienso en el cielo, lo pinto, he pintado cielos y nubes.
Si pienso en el sol,  lo pinto,he pintados soles y puestas de  sol.
Si pienso en las  estrellas, las pinto, he pintado  estrellas  y  explosiones.
Si pienso en la luna, la pinto, he pintado todas  sus fases.
Si pienso  en el arco  iris, lo pinto,  he  pintado los colores. 
Si pienso en el horizonte, lo pinto he pintado algunos.
Si pienso en un jardín , lo punto he pintado jardines.
Si pienso en las  aves,  las pinto, he pintado pájaros.
Si pienso en  caballos, los pinto  he pintado algunos libres  en el monte.
Si pienso en el campo , lo pinto he pintado sus  colores.
Si pienso en las  flores, las pinto  me he pintado entre ellas.
Si pienso en los árboles, los pinto, les he pintado sus  formas.
Si pienso en niños, los pinto he pintado sus  juegos.
Si pienso en hombres, los pinto he pintado sus retratos.
Si pienso en mujeres, las pinto desnudas.
Si pienso en el amor, lo pinto, cada  obra la pinto con mucho amor.


 registro 1709123496866

   Y pienso, pienso todos los días en vosotros, en ellos, en mi y escribo en la libertad, en un folio en blanco, escribo con mucho amor las palabras, que llenan mi vida para expresar la gratitud que Dios me ha  dado para poder crear.  


¡Os quiero a todos abrazos! 





domingo, 28 de agosto de 2016

ARRUGAS EN LA SABANA " La cita no fue posible" II entrega del 17 º cp.


                                      La cita no fue  posible
Enfermo en cama
                              
   Salvador tentó la mesilla de noche con la palma de la mano hasta alcanzar la funda de sus gafas. Se las puso para consultar el termómetro recién extraído del sobaco. La penumbra del dormitorio le permitió observar la línea de mercurio detenido cuatro centígrados más allá de los treinta y ocho grados. Una inoportuna gripe invernal, la gripe siempre lo es, le impedía acudir a la cita, días atrás convenida, con su amada artista. Pocos momentos antes su mujer había salido de casa. A pesar de los escalofríos y el sordo dolor de las articulaciones y  de la zona lumbar se levantó y se dirigió a la sala. Marcó el número de teléfono de Carmina. Colgó al cuarto timbrazo. Marcó de nuevo y volvió a cortar finalizada la cuarta señal. No estaba en casa. Le extrañó que, habiendo quedado en verse, se hubiera ido la pintora. Aunque, ¿por qué habría de resultar extraño si aún faltaba más de hora y media para la cita y posiblemente habría salido de compras? No le quedaba más alternativa que llamarle al móvil pero comprendió inmediatamente que iba a incurrir en una imprudencia pues ese número quedaría grabado en la memoria de su teléfono. Las posibilidades de comunicación con su amada quedaban definitivamente anuladas pues su mujer no tardaría apenas unos momentos en regresar a casa. Se asomó a la ventana y echó un vistazo al grisáceo día de primeros marzo empapado por una fina y neblinosa llovizna. Volvió a la  habitación en la cama. Sintió un alivio al distenderse poco a poco su dolorido cuerpo. Se centró en el recuerdo de Carmina.


   ¡Cómo hubiese deseado y apetecido su presencia en su cabecera! Ella acariciaría los cabellos y él juguetearía con sus dedos en las manos entrelazadas. Bromearían y se dirigirían palabras de amor entretejidas en breves frases. Anhelaba su presencia como siempre, aunque más en esta ocasión pues, se sentía desesperado, inerme, sólo y afligido por la enfermedad. Amaba a esa mujer y en muchas horas insomnes en la que la noche taladra su tenebrosidad en las mentes y en los corazones, se había imaginado junto a ella para siempre. Pero la luz de la razón que, por débil que sea, se resiste en los humanos a ser engullida por los arrebatos pasionales, le sacaba del bullicio sentimental y le acompañaba hacía los prados de la sensatez para advertirle que, en demasiadas ocasiones, la convivencia es la mejor enemiga de la pasión, de la espera ansiosa, del descubrimiento de algo nuevo en él o ella. Que puede matar el embrujo mutuo hasta derivar en un terrible y mero soportarse recíproco. Salvador dio un fino braceo en la cama, como si esta idea o reflexión le zaheriera en lo más profundo de sus sentimientos. Intentó evadirse en el recuerdo del próximo artículo que debía publicar en el periódico. No lo logró.



  ¡Carmina...! ¡Carmina...! Su recuerdo estaba profundamente grabado en su memoria.  La imagen de Carmina vaporosamente cubierta con el cortísimo salto de cama y un tanga que apenas le cubre  su zona  genital le provocó una subida de erección.  Se bajó el pantalón del pijama y comenzó a masturbarse. La imagen de la artista, las caricias de su cuerpo y el rítmico movimiento de sus nalgas facilitándole el suave roce del pene en el interior de la vagina  le inundaron de un dulce bienestar que facilitaba el intenso placer de la eyaculación. Maldijo entre dientes cuando escucho el ruido del cerrojo y la apertura de la puerta.


Mujer   en camisón, pintado al óleo


  Carmina se había levantado temprano, por la mañana hacía frío y se había cubierto con un chal. Pronto llegaría la primavera y aún no había desaparecido el fresco del invierno. Sus ojos miraban a través de la ventana a la avenida de platanales que a cada lado de la carretera se erguían. Una monótona llovizna caía sobre ellos. De pronto abrió sus ojos negros, a lo lejos un coche apareció, era igual que era el coche de Salvador. Pero al acercarse pudo comprobar que el conductor no se parecía en nada al periodista. Al percatarse de que no era su amor bajó la vista de pronto se acordó que no tenía el vino que tanto le gustaba a Salvador y se vistió y salió a comprarlo. Cuando volvió miró sí en el teléfono habría algún mensaje, comprobó su móvil, le pareció raro que Salvador no hubiese llamado antes de la hora de la cita y se dispuso a prepararse para su llegada. La espera se le hizo larga. Miraba por la ventana continuamente y el coche de Salvador no acababa de aparecer por la avenida. Impaciente cogió el abrigo y el móvil y fue paseando hasta su estudio, donde decidió esperarle. Mientras tanto se puso a pintar en un lienzo que ya tenía empezado.



   Miró a el lienzo que  colgaba en el caballete, cogió el bote  blanco, el rojo, después el negro y puso en la paleta  bastante cantidad de acrílico. Hizo una mezcla irregular sacando una gama de varios grises, comenzó a dar las primeras pinceladas sin saber tan siquiera qué  trazos utilizaría, se dejó llevar por la fuerza del pincel y arrastró sobre el lienzo de un golpe una cantidad de la mezcla y con movimientos en diagonal, en vertical, dejó que su mano  bailara de arriba  abajo plasmando en el lienzo unos trazos de pintura que en ese momento de casi desgana la mano de Carmina bajó rectilínea dejando un surco de colores de gama grises y negras.

Yo ante una obra  obtenida  trabajando con desgana y rabia 
En primer lugar le parecía raro que no la llamara y en segundo lugar que no viniera. Impaciente esperó y esperó con una mezcla de calma e inseguridad. Cuando volvió a mirar al cuadro tenía unos trazos que le gustaron, mirando desde una cierta distancia. Había logrado un nuevo estilo de trazos, sin proponérselo. Miraba y no conseguía descifrar lo que había plasmado en los trazos pero decidió dejarlos así.

  Miró el bolso y el recuerdo de Salvador la obsesionaba. Extrajo el móvil de la pestaña interior, buscó el número e hizo la llamada. Al otro lado de la línea una voz  casi silenciosa contestó:

      — Si.... si...

     — Salva...  Salva... amor... ¿por qué no vienes?  te espero...

     — Si... si... y  colgó. 

   Carmina se  quedó sorprendida con el móvil en la mano, se dió cuenta que  Salvador, por su forma de contestar, no estaba solo, seguramente estaría acompañado de su esposa o de algún hijo, por eso le colgó. 

   En ese momento decidió volver a casa. Antes volvió a mirar el cuadro, solo aquellos trazos que había pintado le devolvió a la realidad, que estaba allí, esperando sin obtener ninguna respuesta a esa cita, insegura de que se volverían a ver ese día. Se vistió el  abrigo, se puso un pañuelo en el cuello y fue andando hasta su casa.

  El paseo le sirvió para volver a pensar si esa relación con Salvador tendría futuro. Estaba convencida de que se querían y pretendía reforzar en su corazón ese amor. Pero como contrapeso, existía el imponderable de que los dos, tanto ella como Salvador tenían sus respectivas  parejas, cada uno había formado  una familia ¿ Sería legítimo destrozar esas dos hermosas familias. -se preguntó consternada-

   Por otra parte Salvador tenía que solucionar su problema de erección, que ya había iniciado los primeros pasos al ir a consultar con el médico ,tomándose unas pastillas de Maca, producto natural, que se lo recomendó el médico antes  de optar  por la inequívoca efectividad de la Viagra.




Continuará........ 


           


Mº Carmen Píriz García - registro: 0910304797905





sábado, 27 de agosto de 2016

LO QUE OS HABÉIS PERDIDO ESTA SEMANA

   Hola amigos va pasando la semana y ya estamos a sábado. Este fin de semana tengo fiesta en mi trabajo y si el tiempo no lo impide, quiero disfrutarlo porque, solo tengo un fin de semana cada tres semanas, eso si son 5 ó 6 días de fiesta y ya os imaginareis que lo tengo que aprovechar para salir, pasear, ir al monte o a la playa. AsÍ que paso a mostraros lo que os habéis perdido durante esta semana. Algunos se que sois fieles a mis post, los leéis, otros los compartís, otros hacéis +1 y es de agradecer. Pero lo que más me gusta  es  colaborar y entras en vuestras  posts, leer y ver lo que vosotros hacéis. Cada vez  tengo más  gente añadida.  Me cuesta mucho poder leeros por falta de tiempo, hago lo que me dá  tiempo. Así que os doy las gracias por vuestros blogs, me encantan . Y ahora os muestro lo que he hecho esta semana:

   El lunes os puse una nueva entrega del 17º capítulo de mi novela Arrugas en la sábanas y lo podéis leer pinchando este enlace Aquí

Autorretrato pintado en pastel por Mamen Píriz 
    El martes os presenté las fiestas de Deba pueblo costero cercano donde vivo que fueron a mediados de mes con la celebración de San Roke, lo podéis ver en este enlace pinchando Aquí.

Fiestas de San Roke en Deba
   El miércoles escribí un relato para el concurso cuentos mafiosos del Círculo de escritores, quizás no sea el ganador, pero me conformo con participar y os he relatado una historia verídica y real. La podéis leer  Aquí.

Tabita moldava con su hija
                                         
   El jueves os mostré un viaje que hicimos en tres años a Portugal y os lo voy enseñando por ciudades que fui visitando. Como el vecino Portugal es muy bellos y tiene mucho que ver iremos poco a poco. Lo podéis ver Aquí. 

Estoril y  Cascaes
    El viernes os he hecho una pregunta ¿Qué haríais si encontráis este cuadro en la basura? Una obra que pinté para una amiga y una vecina se la ha encontrado en el cubo de la basura y como para mi es importante vuestra opinión os lo muestro si pinchais Aquí.

Menina Rosa
   Estoy muy agradecida por vuestras visitas en mis posts. Suben las estadísticas, solo tengo que daros las gracias  vuestras  entradas y vuestras  visitas.

viernes, 26 de agosto de 2016

¿Qué harías si se encuentra este cuadro en la basura?

Menina Rosa pintado al oleo y pintura plateada


Os hago esa pregunta porque este cuadro he estado en un contenedor de basura. La persona que recogió la pintura la encontró en un contenedor de la basura en su comunidad de vecinos. Ha localizado al autor por internet, y le ha  contado  que lo encontró en un contenedor con el dibujo hacia arriba y por supuesto lo rescató. Le contó a su autor  como ha llegado a sus manos. Le preguntó si se lo enviaba a su casa o si se lo podria quedar ya que le encanta. 

El autor le dijo; La pintura la has encontrado tu, pues es para tí. Eso si, cuando te canses de ella o  no la quieras  me  llamas, y me lo entregas no lo tires a la basura ¡por favor! como ha hecho quien lo tenía.

Quizás el autor la vendió, o la regaló a una persona determinada, pero ya se ve que quien lo tiró no le costó nada desprenderse del cuadro.  Poco valor le da a las cosas, si que se desprende así de simple de algo que tiene. Espero que en adelante sepa valorar lo que alguien creó con  toda  su energía, su arte y han tirado  tan ligeramente.



¡¡Espero que opineis pues es muy importante para mi  saber vuestra parecer¡¡

jueves, 25 de agosto de 2016

VIAJE A PORTUGAL " Estoril y Cascaes"

Después de visitar  la  ciudad de Lisboa y  Sintra, voy a seguir  contando  mi primer  viaje a la costa de Portugal. Visitamos la ciudad de Estoril donde visitamos el  casino y sus jardines,  sus monumentos la costa de Estoril y Cascais.

En el casino y sus  jardines

La localidad de Estoril es bastante pequeña y pertenece al ayuntamiento de Cascaes. Está situada en la orilla de Océano Atlántico, a unos kilómetros de la desembocadura del río Tajo. Sin embargo, pese a su reducido tamaño, la ciudad da nombre a toda la llamada Costa de Estoril, que se extiende desde la desembocadura del Tajo, en Lisboa, hasta unos kilómetros más al norte.



El frente de playa de la Praia do Tamariz de Estoril

Estoril es un destino fantástico de vacaciones, ya que ofrece preciosas playas, agradables excursiones de un día y unas maravillosas instalaciones turísticas. Las playas de Estoril son simplemente fabulosas: a pie desde la ciudad se puede llegar a gloriosas playas de arena, mientras que al norte se encuentran las impresionantes playas para hacer surf. semana de vacaciones en Estoril

 El paseo marítimo
La Costa de Estoril es una fraguesía portuguesa del municipio de Cascaes. Está cerca de Lisboa, la capital de Portugal. Empieza a 25 kilómetros de dicha ciudad, en Carcavelos y llega hasta Guincho.

La piscina de agua de mar de Estoril
 Estas dos  ciudades están relativamente  cercanas.

Hay quien viene por la calma y la tranquilidad, por las terrazas a la orilla del mar, por los campos de golf rodeados de naturaleza salvaje, por los sabores del mar, por las olas y por el viento, por el surf y por la vela.

Hay quien viene por las numerosas historias de reyes y espías, por el ambiente animado, por la cultura y por el glamour.

Hay quien viene por la inolvidable acogida, por la simpatía y autenticidad de sus habitantes y por el confort y bienestar únicos.

Vienes por los días de sol, por el horizonte que llega hasta donde alcanza la vista, por la magnífica e inigualable costa, por el parque natural y por la empatía de sus gentes y su gastronomía.


Cascais playa y pueblo al fondo
 La Boca do inferno está situada muy cerca del núcleo urbano de Cascais en la Costa de Estoril. Es una parada obligada cuando se sale de esta ciudad con destino al Cabo de la Roca.

Boca del  infierno

Este lugar está narrado por varias leyendas como la que cuenta que un gran agujero se abrió un día por acción de un hechicero para engullir a unos enamorados. Admito que esta zona da para ésta y mil leyendas similares. Y si tienes la suerte de verlo un día de mar algo revuelto -sí, he dicho suerte, podrás oír incluso al demonio, al hechicero y hasta los enamorados Supongo que por eso la gente se queda observando el lugar durante tanto rato.
Donde el mar engulló a los enamorados

Durante miles de años el mar ha azotado estas rocas calizas en Costa de Estoril y ha originado aberturas que en tiempos de gran oleaje es posible oír al mismo demonio enfurecido gritar.

Boca del infierno

Y como al mismo demonio le gusta comer bien, no podía faltar un restaurante portugués en este terrible lugar donde ruge el mar. El restaurante  nos acogió y nos brindó el pescado, actor principal de la comida portuguesa que tanto nos gusta.
Comer en Portugal es una delicia sobre todo el bacalao